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sábado, 29 de noviembre de 2014

Los males del tridente

Cuando surgió  la posibilidad lo vi claro, parecía  escrito en letras doradas. Solo aparecía  un pequeño  inconveniente en el horizonte, el entrenador del Barsa, mi nuevo equipo. Pero de eso ya hablaremos después . La ilusión  borró  todas las dudas, solo hicieron falta unos pocos millones y unos cuantos wasap para hacerme con el tridente.

Solo de nombrarlos se me estremece el cuerpo y es que esto solo está al alcance de unos pocos elegidos, Bartomeu,...

Primero cayó Messi, mucha pasta pero un seguro en este juego. Luego Neymar, está  "de dulce" y marca sin querer. Valor de mercado, es lo que suele decirse, aunque no se lo crean ni los madridistas ni la Agencia Tributaria. Finalmente, Luis Suárez,  este triunfa fijo. Mientras mis rivales entonaban el "Miedo, tengo miedo,... miedo de quererte...", mis agentes se encargaron de hacer una buena oferta, ajustada e interesante para el jugador.

Y ya está. Parece fácil pero no lo es. A continuación expongo brevemente los inconvenientes reales de la operación realizada.

- Hice un "Tito", una jornada perdida en la que saqué  70 ptos
- Hice un "Tari", y me deshice de mis jugadores franquicia en los que confiaba plenamente

y lo peor de todo,

- He perdido mis valores madridistas, el día del partido ahora es el día que juega el Barsa
y cuando Messi saca 23 ptos mis amigos me retiran la palabra

Una pena

P.D. Luis Enrique céntrate.

Puntuaciones injustas

Siempre he oído que parte del éxito del fúlbol radica en los errores del árbitro, que es lo que te permite discutir con los amigos en el bar durante toda la semana ("si hubiera visto el penalty sobre Joseluisovic habría habido otro partido, no nos habrían metido siete, porque entonces solo íbamos perdiendo dos cero", "ese fuera de juego que no vio el juez de línea demuestra que estaba comprado"...).
En Comunio parte de la sal está en los errores que comenten los cronistas que asignan las picas. Hoy hablo de esto porque la semana pasada le dieron 23 puntos a Messi y todos (menos Mochi, que tiene a Messi) lo hemos visto injusto. Se le dieron más puntos por haber superado el récord de Zarra... pero no por sus méritos en el partido. Hay gente que, con una frase pseudobíblica, cree que es cuestión de karma, diciendo "Comunio te da y Comunio te quita". Es evidente que cuando la opinión de un cronista, que puede escribir su artículo cabreado porque perdió su equipo, eufórico porque ganó o que tiene manía a un jugador, hace que este juego sea muy muy injusto. Pero la injusticia hace que sea más divertido. He visto otro juego similar que basa sus puntuaciones en varios periódicos, lo que sin duda es más justo, pero seguramente sea menos divertido.
Es evidente que a Vitolo solo le puntúan bien cuando marca y que a Arruabarrena (al que nosotros llamamos de coña el "Messi vasco") tiene unas puntuaciones que no están acorde con su juego (a día de hoy es el octavo mejor jugador de la liga con sus dos goles (¿por qué Del Bosque no lo tiene como delantero fijo de la selección?). Pero esa es parte de la estrategia de este juego, buscar jugadores que sean el ojito derecho de los cronistas (Sergio García, Jonathas, Camacho...) y huir de aquellos que nunca puntúan bien aunque hagan un partido mejor que el de Messi en sus mejores tiempos (como Piti o Raúl García cuando no marcan).
Esta dualidad se mantendrá siempre como libertad-seguridad, ¿es mejor un juego frío y matemático o uno que permite que los errores de otro nos ayuden a reírnos del amigo de toda la vida?

viernes, 28 de noviembre de 2014

Vicio, vicio

Buenas a tod@s, soy Miguel Ángel Galán Fernández, a partir de ahora KEY, y para mí el Comunio se ha convertido en esto que os voy a explicar de manera sucinta...bueno, locurón permanente es lo que me pasa:

Ya lo decía la canción de Reincidentes por los años 90: “Sin vicio no puedo estar, vicio, vicio…, y es eso lo que me está sucediendo a mí desde hace unas semanas.
Reconozco que soy un ser ignominioso como decían es sus actuaciones los grandes de Faemino y Cansado en el Orgullo del Tercer mundo, pero no es precisamente por leer al existencialista Kierkegaard, con el que se te perdonaba todo…, yo estoy enganchado al COMUNIO, hasta las trancas.

Un juego que unos amigos me metieron en vena la temporada pasada y del que ahora no puedo salir. Bueno, que ya me gustaría a mí saberme las leyes tan bien como las características de todos los jugadores de la Liga.

El juego es sencillo, de los que te vician hasta la médula. Contratas a unos jugadores con dinero imaginario, especulas con ello, como si fueras un gran agente de bolsa de Nueva York, y luego planteas una táctica a seguir a lo Del Bosque para que un cronista del periódico deportivo AS, los puntúe según jueguen tus jugadores en la jornada de Liga. Sencillo, ¿verdad?, si, ¿un juego de niños?, también, pero me tiene atrapado.

Me paso las semanas intentando fichar y vender jugadores en los ratos libres que me deja el trabajo, a veces son demasiados. Me fustigo por no pujar en condiciones por delanteros de renombre, y me calmo cuando un tal Havenaar, delantero japonés del Córdoba, cae en mis redes.

Planteo desde el jueves la táctica a seguir, hablo imaginariamente con mis ayudantes, leo el foro del juego para saber si los Oráculos, gente que está muy metida en la actualidad de las plantillas de los equipos, comentan como se encuentran los futbolistas, como han entrenado y posibles onces a poner por parte de los entrenadores.

Descarto a primera hora del viernes a unos cuantos por motivos deportivos, y me quedo al final del viernes con un once tipo con el que voy a disfrutar, mejor dicho, sufrir como un cosaco el fin de semana.
Veo los horarios de los partidos en los que tengo jugadores en liza y si puedo los veo.

 Y el sábado, me encuentro, sobre las 16 horas de la tarde,  en el sillón de casa, viendo por el Ipad, un apasionante Celta Vs Almería con una tensión inusitada, rechine de dientes y enfurruñado porque el técnico de turno no cuenta con Soriano, medio del equipo andaluz que parece haber perdido la titularidad a pesar de su inteligencia en el juego y su gran llegada al área rival. Me encabrono con el entrenador y mal digo su suerte. Ahora voy con el Celta, que se joda Francisco, entrenador almeriense.

Pero no creas que me vuelco con el equipo vigués, sólo con el delantero centro que tengo puesto en mi once del COMUNIO,  Larrivey, un cazagoles, que cada vez que no está en el corazón del área para rematar le miro con cara de sádico y le grito: tenias que estar ahí Larry!!!!, como si el tío me fuera hacer caso.

Luego diviso en la banqueta de cambios a Soriano que se prepara para salir, y ahora en plan chaquetero, vuelvo a muerte con los rojiblancos. Deseo que haya en treinta minutos un sinfín de goles de Larrivey y Soriano…pero mi gozo en un pozo cuando el árbitro, dando sólo tres minutos de añadido, pita el final del encuentro con un mísero cero a cero.

Luego trago saliva, y veo otro partido en el que tengo un par de jugadores del Éibar. Mientras mis ojos vuelven a estar oprimidos por el ofuscamiento del juego que veo a través del Ipad, me pongo en manos del cronista del AS que puntúa las evoluciones de mis jugadores del encuentro anterior.

¡Por favor que no me ponga negativos!, pido en voz alta. Me conformo con un dos de Soriano y un seis de Larrivey por su gran movilidad arriba…
Estoy chinado, lo sé, pero es que me he viciado a tope.
Me paso el fin de semana viendo fútbol y hablando por el “Wassap” con los colegas del Comunio como si no hubiera otra cosa mejor que hacer…
¿Doy pena?, espero que no.

Espero volver a la normalidad de verdad, pero mientras tanto: ¡Viva y reviva el Comunio!.
Me piro a ver qué puntos he sacado esta jornada.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Definiciones del DRAC

Somos un grupo de amigos que estamos locos por Comunio (a partir de aquí lo pondremos con mayúscula o sin mayúscula, según nos apetezca en el momento, porque este juego tiene que tener como consecuencia la risa y el descanso, no el sufrimiento). Nos sirve para pasarlo bien y para meternos los unos con los otros (sin más maldad de la necesaria). Somos como cualquier otra comunidad de amigos que pasan las horas muertas mirándolo. Para conocernos puedes leer las siguientes definiciones del DRAC (Diccionario de la Real Academia de Comunio) porque si juegas, seguro que hay alguien en tu grupo al que se adaptan.

El DRAC, en su sesión plenaria de este fin de semana, está valorando la inclusión entre sus acepciones de:
- "Hacerse un Tari": Dícese de desmanterlar medio equipo para comprar un figurín, solo porque es del equipo al que has animado toda la vida.
- "Jugar a lo Chema": Forma de jugar al comunio usando el juego psicológico para enfrentar a los rivales, enardeciéndoles en sus pujas, aplaudiendo comportamientos extravagantes y picándolos en general, mientras intenta sacar pingües beneficios.
- "Jugar a lo Key": Dícese de quien configura su equipo con presupuesto contenido, sin recurrir a rutilantes estrellas y casi siempre va de los primeros, mientras contempla descojonado cómo los demás se despellan en pujas por encima de sus posibilidades. 2.-En los juzgados, ganar todos los pleitos que defiende.
- "Hacerse un JP": En su acepción mayoritaria, de forma irónica, se dice de quien vende o pone jugadores en el mercado sin avisar a los demás, por si alguno quiere comprar. 2.- En sentido despectivo de quien se predica, dícese de quien vende un jugador que inmediatamente se lesiona; en este caso se utiliza sin reflexivo: "Fulanito me ha hecho un JP con Alcácer".
- "Hacerse un Tito"; Pujar por jugadores más allá del activo disponible sin darse cuenta de que empieza ya la jornada, quedando en negativo al inicio de la misma y, por tanto, no puntuar. A mayor abundamiento, dícese de quien repite comportamiento.
-"Parecer Nico": Ser taimado en las negociaciones, especialmente a tres bandas, vendiendo caro y comprando barato, teniendo como resultado llevarse a jugadores de los demás que igual que antes no, ahora sí, empiezan a dar puntos al mismo ritmo que echa culo la Kardhasian.
-"Se como Conde": Quien pertenece a varias comunidades de comunio, mezclando jugadores y pujas hasta el punto de no saber ya en cuál está actuando y tomando en consecuencia decisiones erróneas en todas o cualquiera de ellas. Suele emplearse en negativo o como aviso, en ocasiones empleando el verbo "hacer": "a ver si has hecho como Conde"; igualmente, "Quien mucho Conde, mal puja".
-"Ser un catalufo": Dícese de quien, en su equipo de comunio, tiene jugadores que en la vida real pertenecen a sus colores más odiados. La expresión proviene de uno de los miembros originales de Mochorros, Juanma, alias "Mochi", de quien los demás hacían befa y escarnio por su dualidad afectiva, que le llevó a la esquizofrenia futbolística.
- "Ser un Zorro": En honor a D.Miguel Andrés , primer administrador de la comunidad Mochorros, dícese de quien se las sabe todas en comunio (aunque no siempre triunfe), miente más que habla, se mete en todas las pujas y suele ir siempre en la zona de cabeza. Se come a las gallinas y a los ratones.